sábado, 22 de septiembre de 2007

The Kids in the Hall (never put salt in your eyes)

Así de frito le queda a uno el cerebro después de la capacitación laboral que mencioné en el posteo anterior. La lógica es conductista, se trata de repetir, repetir, repetir, para que algo de lo repetido quede grabado...sucede en la publicidad, y en la educación paralelamente. Me pregunto qué pasaría si cambiaran los postulados de base del marketing... No, claramente se volvería a las lisas y llanas transacciones comerciales, y habría tal vez más fieles en las iglesias. No sé con cuál opio de los pueblos quedarme.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me apasiona ver paparuladas en la television, pero nada me encanta tanto como comer churros mientras me mojo las patas en el lago. Que apeste todo! Me - mo - jo - las - pa - tas... mien- tras - to - mo - máaa - te...
Para vos, yidisch...
Uhhhhhhhh.
Flashee.