Bueno, en principio, quería compartir esta imagen del perrito piloto con todos ustedes. (¿Todos? ¿Ustedes?) Y plantear este doble juego entre la humanización del perrito, y su profesionalización pilotística en este caso, y la animalización del hombre, ¿no? La idea sería analizarlo como una relación dialéctica, es decir, no sólo el perrito es objeto de un proceso que tiene como horizonte al hombre sino que este último también se ve influenciado por el fenómeno de humanización del can, y se modifican sus pautas de conducta a partir de esto, no sólo en relación con una potencial simpatía hacia el caracter imitativo-elogioso de la conducta del animal, lo cual podría derivar en un vinculo afectivo-nutricio dueño-mascota más estrecho sino respecto de la totalidad de las relaciones del dueño del can con el mundo.
viernes, 5 de octubre de 2007
Perrito piloto
Bueno, en principio, quería compartir esta imagen del perrito piloto con todos ustedes. (¿Todos? ¿Ustedes?) Y plantear este doble juego entre la humanización del perrito, y su profesionalización pilotística en este caso, y la animalización del hombre, ¿no? La idea sería analizarlo como una relación dialéctica, es decir, no sólo el perrito es objeto de un proceso que tiene como horizonte al hombre sino que este último también se ve influenciado por el fenómeno de humanización del can, y se modifican sus pautas de conducta a partir de esto, no sólo en relación con una potencial simpatía hacia el caracter imitativo-elogioso de la conducta del animal, lo cual podría derivar en un vinculo afectivo-nutricio dueño-mascota más estrecho sino respecto de la totalidad de las relaciones del dueño del can con el mundo.
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1 comentario:
No sé a ud, pero a mí ese ¨perrito piloto¨ me parece más bien un perrito motoquero. Me parece el perrito más candente que haya visto alguna vez, me consume una pasión incontenible...
oh...
Saludos.
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